Guanajuato.(15/07/2026).-El deceso de un elemento de la policial vial del municipio de León, ocurrida la mañana del martes 13 de julio en el distribuidor vial Juan Pablo II, exhibió el desinterés de los gobiernos municipales del estado de Guanajuato por proyectar e impulsar la construcción de auténticos departamentos de atención integral de la salud mental al interior de las corporaciones policiacas.
Para el ex titular de Seguridad en los municipios de Irapuato y Guanajuato capital, Samuel Ugalde García, en esta entidad son pocos los municipios que brindan servicios de atención sicológica a sus elementos, ya que en la mayoría de los casos “las atenciones sociológicas se dan generalmente por fuera y con recursos al alcance de cada elemento, algunos sí van al DIF o instancias menos generosas”.
Y es que aunque desde hace años se esté considerando la necesidad de concretar proyectos de atención a la salud mental de los responsables de preservar la integridad física y patrimonial de la población, en la mayoría de los municipios no se han generado las condiciones que permitan alinear las decisiones en todos los órganos de gobierno y se destinen los recursos necesarios para la cobertura de una necesidad que impera al interior de los cuerpos policiacos, sobretodo por el nivel de estrés que provoca el ejercicio de la función policial.
“El problema son los presupuestos, que mejor se invierten en lo visible (patrullas, etc), sin embargo, se debe trabajar al interior en la contención y en la prevención”, citó Ugalde García.
Explicó que, en la actualidad, existe sobrecarga laboral, falta de descanso, precariedad en algunos casos, y no existen protocolos de seguimiento tras incidentes críticos que comúnmente enfrentan los policías (tiroteos, muertes accidentes).
Lo recomendable, dijo, es que las corporaciones policiacas ofrezcan servicios de salud mental que sean confidenciales, independientes de la cadena de mando, que garanticen total seguridad a los elementos, para que en su momento no se perciban vulnerables y no sientan amenazada su carrera policial por acudir a atención sicológica.
“Y si tiene que ser aparte, sobretodo en este tipo de situaciones, para que no se contamine y que esto no afecte, porque muchas veces, el policía, o la policía, en ese sentido dicen, no, yo no voy a decir que tengo un problema familiar, o yo no voy a decir que tengo un problema de cualquier índole porque me vaya a afectar en mi ascenso, me vaya afectar en donde me van a color en el trabajo, esto debe de ser aparte, porque la debilidad en policía, a veces, hay algunas personas que dicen no, (el policía) no puede ser débil, hay que mostrar los roles de fortaleza, pero también esa fortaleza debe de ser fortaleza mental”, apuntó.
En ese tenor, el también ex secretario de Seguridad en Irapuato, Pedro Cortés, escribió en su cuenta d Facebook que “la salud mental de los policías no puede seguir siendo un asunto secundario.
Con 30 años de servicio, el ex funcionario asegura que “En México seguiremos formando policías para enfrentar la violencia, pero muy pocas veces los preparamos para enfrentar el desgaste emocional que deja esa misma violencia”, “No basta con exigirles fortaleza, también debemos ofrecérseles apoyo”.
En un mensaje escrito a raíz de la tragedia ocurrida en León, el ex jefe policiaco sostiene que “Todas las corporaciones policiales del país deberían contar con áreas especializadas de atención a la salud mental, con psicólogos capacitados, evaluaciones periódicas, seguimiento permanente, y una sutura institucional donde pedir ayuda no sea visto como un signo de debilidad, sino como un acto de responsabilidad y valentía”, “Cuidar la salud mental de quienes nos cuidan no es un lujo; es una obligación del Estado y una responsabilidad de todos como sociedad”.