Salamanca, Gto.(12/02/2026).-Ante el alto número de casos de sarampión que registran los estados de Michoacán y Jalisco, el magisterio guanajuatense se encuentra a la expectativa para atender las recomendaciones que pudieran emitir las autoridades de salud a fin de prevenir el surgimiento de un brote en las escuelas públicas de la entidad.
Y es que aunque los docentes reconocen la amplia cobertura de vacunación que ha alcanzado el estado de Guanajuato, no descartan el retomar el uso de cubrebocas como una medida preventiva, tal y como ya ha ocurrido en otras entidades federativas.
Al respecto, el representante del Movimiento Democrático Magisterial en Guanajuato, Vicente Díaz Quiñones, expuso que la aplicación de cualquier tipo de medida sanitaria corresponde directamente a la Secretaria de Salud, a partir de un análisis de riesgo en los planteles educativos.
“Nosotros no podemos hacer ningún tipo de recomendación a las autoridades de salud, porque son ellos los que tienen un girar las indicaciones para minimizar los riesgos de un problema mayor”, apuntó el diligente magisterial.
Por su parte, la jefa de enfermería de la Jurisdicción Sanitaria VI, María Cristina Martínez Gamiño, consideró que gracias a los alcances en materia de vacunación contra el sarampión, que en el estado alcanzan hasta el 95 por ciento de cobertura, los riesgos de contagios en planteles educativos son realmente muy bajos.
Y es que para la funcionaria, el nivel de vacunación genera una inmunidad colectiva, o inmunidad de rebaño, y “por esa razón Guanajuato se mantiene en semáforo verde, aunque su colindancia sea con dos entidades que enfrentan un problema mayor”.
Por lo pronto, directivos de la Escuela Secundaria General No.3, con sede en León, establecieron el uso obligatorio de cubrebocas desde el pasado martes 10 de febrero, así como el uso constante de gel antibacterial.
Para el delegado de la Secretaria de Educación de Guanajuato en esa región, Alfredo Ling Altamirano, la medida fue tomada en lo particular y no responde a ninguna recomendación de las autoridades sanitarias, ni de las autoridades educativas.