Irapuato, Gto.(04/02/2026).-En los últimos tres años, Colectivos de Búsqueda han documentado que, en cuatro municipios del estado de Guanajuato, la delincuencia organizada ha utilizado pozos de riego para la desaparición de personas que previamente fueron privadas de la libertad.
El tema fue expuesto en las mesas de trabajo que en su momento sostuvieron las buscadoras con la Fiscalía General del Estado, pero nunca ha sido atendido con la seriedad y el compromiso que esperan los familiares de personas que se encuentran en calidad de desaparecidas.
Los pozos que han sido usados por los grupos delictivos, han sido localizados en Apaseo el Grande, Apaseo el Alto, Villagrán y Juventino Rosas, y hay indicios de que en Romita y en Silao también se realiza este práctica.
Todos son pozos en activo, es decir, que surten de agua los campos y que probablemente la gente esté consumiendo agua contaminada con cuerpos sin vida.
Para la vocera del Colectivo “Hasta Encontrarte”, Bibiana Mendoza, el uso de pozos de gran profundidad para la desaparición de víctimas de la delincuencia, refleja el alto nivel de pasividad que ha mostrado la Fiscalía Estatal en la atención del fenómeno de las desapariciones de personas en Guanajuato.
Esa pasividad ha permitido a las células delictivas volver a utilizar el mismo pozo para arrojar cadáveres, cuando en e lugar ya se han realizado hallazgos.
En otro caso, las condiciones han estado completamente a favor de los delincuentes, que han tenido el tiempo suficiente para rellenar un pozo con tierra e impedir la sustracción de restos humanos.
Y aunque en Guanajuato la Comisión Estatal de Búsqueda ideó un brazo con “mano de chango” para el rescate de cuerpos encontrados en pozos profundos, la herramienta no ha sido muy utilizada y los riesgos por la inseguridad, limitan mucho el trabajo de las personas buscadoras.