Guanajuato, Gto., octubre de 2025.– El Gobierno de Guanajuato aseguró que la tecnificación del distrito de riego 011 y la construcción del acueducto Solís–León no implicarán afectaciones en los volúmenes de agua de los productores agrícolas ni de los usuarios del campo.
De acuerdo con la Secretaría del Agua y Medio Ambiente, el proyecto busca aprovechar mejor el recurso hídrico con infraestructura moderna, capacitación y sistemas de riego más eficientes, como el goteo y la aspersión, lo que permitirá elevar la productividad en más de 10 mil hectáreas y 240 kilómetros de canales en beneficio de 25 mil productores.
Ahorro de agua y redistribución
La dependencia detalló que la tecnificación permitirá recuperar hasta 120 millones de metros cúbicos de agua, los cuales serán redirigidos a través de un acueducto de 187 kilómetros para abastecer a los municipios de Celaya, Salamanca, Irapuato, Silao y León.
Actualmente, estas ciudades dependen en su mayoría de aguas subterráneas, mientras que en León apenas un 3% del abasto proviene de fuentes superficiales.
Inversión histórica
El proyecto contempla una inversión de 6,412.2 millones de pesos para la modernización del distrito de riego y 15 mil millones de pesos para el acueducto, con aportaciones conjuntas del Estado y la Federación.
Compromiso con el campo
La Secretaría enfatizó que no se trata de usar más agua, sino de hacer un mejor uso del recurso, con respaldo técnico de la CONAGUA y respeto a los derechos de los integrantes de la Cuenca.
“Las y los agricultores seguirán contando con el apoyo del Gobierno de la Gente. Su trabajo es esencial para que a las familias de Guanajuato les vaya bien”, señaló la dependencia.
Con este proyecto, Guanajuato se suma al Acuerdo Nacional por el Derecho Humano al Agua y la Sustentabilidad, consolidando un modelo que busca garantizar agua en cantidad, calidad y oportunidad tanto para el campo como para las ciudades.