Irapuato, Gto.(19/08/2025).-Ante la intención de la diputada, María Isabel Ortiz Mantilla, de presentar una iniciativa para sancionar con mayor severidad el maltrato animal en el estado de Guanajuato, el rescatista irapuatense, Williams Perales, consideró que para frenar la crueldad en contra de los animales domesticados, lo más importante es que se apliquen los castigos ya existentes, y que lo aprobado en pasadas legislaturas “deje de ser letra muerta”, frente a un fenómeno que ha crecido exponencialmente.
Y es que para el activista, el aumentar las sanciones, incluso con condenas de hasta tres años de cárcel, no representa ninguna garantía de que el maltrato animal se va a frenar, porque siempre va a existir el riesgo de que las instituciones encargadas d la;procuración y aplicación de la justicia hagan caso omiso, en una entidad donde la violencia y los asesinatos son cosa de todos los días.
Bajo esa premisa, el animalista pidió a los legisladores empezar por ejercer presión ante la Fiscalía General del Estado para que las denuncias por maltrato hacia los animales sean tomadas con la seriedad que se requiere y que dejen de ser despreciadas por el personal al que labora en las agencias del Ministerio Público.
Recordó que, como activista, ha acudido en repetidas ocasiones ante diferentes instancias de gobierno a denunciar casos de abuso sexual en contra de perritos que son rescatados de la vía pública, y sus denuncia siempre han sido ignoradas.
No obstante, reconoció que la iniciativa que contempla la legisladora panista “es un buen inicio, pero no es nada más de decir que aumentamos a tres o seis años de cárcel, sino que realmente apliquen los castigos, porque esa es realmente la preocupación y exigencia de los rescatistas”.
La intención de la legisladora contempla una sanción de le 1 a 3 años de prisión y de 100 a 300 días de multa; a quien dolosamente provoque la muerte de un animal vertebrado y que se incremente la penalidad en un 50% “en los supuestos de que haga uso de métodos que provoquen grave sufrimiento al animal previo a su muerte, si se utilizan métodos crueles, si el sujeto activo captura en video o fotografía los actos de crueldad animal para difundirlos o hacerlos públicos por cualquier medio”.